A lo largo de mi carrera
tuve la posibilidad de ver muchas parejas de árbitros…de diferentes
continentes… con diferentes culturas.
He visto parejas excelentes, muy buenas, regulares y malas.
He visto parejas parejas, desparejas,
pajeras, pasajeras.
Afines, desafines, egocéntricas, excéntricas, soberbias, humildes, extremadamente soberbias,
extremadamente humildes.
Seguras, dubitativas, pistoleras, diarreicas, firmes, cholulas, profesionales, amateurs,
turistas…
Y entre todas ellas rescato (y destaco) la importancia en la
elección de nuestro “compañero de ruta” convencido que las personalidades entre
ambos deberán ser “químicamente” complementarias para una mejor y eficiente
tarea.
Es fundamental tener una buena comunicación, dentro y fuera
de la cancha, ser críticos, autocríticos, con ganas de mejorar día a día….y no
solo desde el discurso. Poder apoyarse mutuamente. Saber y ser consciente
de las fortalezas y debilidades de cada uno para complementarse en
beneficio de una consolidación arbitral….y personal.
Por ello considero fundamental el “casting” o elección de
nuestra “mitad”. Poder encontrar en nuestra pareja la persona que pueda ayudar
a mejorar los puntos débiles de nuestra personalidad, para apoyarnos, y que nuestras fortalezas sean también el
punto de apoyo para él….casi por mitades….sin balanzas inclinatorias.
Es importante tener tiempo para hablar, aconsejarse, no
dejar librado en la cancha las responsabilidades (e “irresponsabilidades”) de
cada uno. Complementarse…buscando el equilibrio. Estoy convencido que las parejas mas confiables son las que
logran un mismo “estilo de conducción”….complementándose……….…
EQUILIBRANDO……lo imperfecto.
Thedy Adjemian